la lectura incentiva la ampliación de nuestra perspectiva (podemos percibir y entender más cosas), nos permite llegar a lugares –sean ‘reales’ o imaginarios– a los que de otra manera no podríamos acceder, representa una puerta de entrada a ideas, historias e imágenes que enriquecen nuestra existencia. “Todo nos lleva a un libro”, decía Borges.

Por ejemplo, un estudio reciente de la Universidad de Emory, reportado por el diario inglés,Independent, descubrió que leer un ‘buen’ libro, tal vez una novela que nos estimule particularmente, potencia la conectividad en nuestro cerebro, efecto que puede prolongarse hasta por cinco días. Aparentemente, lo que sucede es que al leer generas un sentimiento de profunda empatía con, por ejemplo uno de los personajes, y eso en tu cerebro se traduce como si lo encarnaras tú mismo, detonando una enérgica actividad cerebral.

Libros

La lectura es una de las actividades más relajantes que tenemos a nuestra disposición –por encima, según el estudio, de escuchar música, tomar una taza de té, o incluso caminar. ”En realidad no importa qué libro estés leyendo, sino que al ‘perderte’ dentro de un libro, te liberas de tus preocupaciones y del estrés del mundo cotidiano, y pasas un rato explorando los dominios imaginarios del autor (refiriéndose específicamente a leer ficción)”, afirma el Dr. David Lewis, autor del estudio.

En fin, leer es una actividad bastante accesible, que da beneficios a nuestra mente, y que probadamente nutre tanto nuestras habilidades, como nuestra salud. Tomar un libro es un acto exquisito en muchos sentidos, en él se conjugan algunos de los fenómenos más estimulantes de la condición humana: establecer conexiones profundas entre personas, crear mundos alternos, reinventarte, comprobar la magia del lenguaje como generador de realidades.

Anuncios