Hace ya unos días levanté la vista del móvil mientras iba en el metro y me di cuenta del ritmo frenético que, casi sin darnos cuenta, llevamos día a día: dedos tecleando como si no hubiera mañana, conversaciones con el aparato pegado a la oreja, ojos que no miran más allá de la pantalla.. Quizá pensemos que no pasa nada, que es así como nos comunicamos hoy, pero cuando este hecho se extiende a reuniones de amigos, familiares, cenas de Navidad, cumpleaños, el primer y último momento del día, a mi me parece que hay algo sobre lo que “ocuparse”.

Por eso este año queremos que os animéis a aparcar el móvil de vez en cuando, a que lo primero sean los vuestros y paséis momentos repletos de risas y alegría.

¡Os deseamos felices momentos!

 

Sin título-1

Anuncios